El presidente interino de Siria, Ahmed al-Sharaa, hizo un llamamiento a la paz este domingo 9 de marzo, tras la violencia generalizada entre la mayoría musulmana suní del país y los alauitas, acusados de apoyar al régimen depuesto de Bashar al-Assad. Más de 1.311 personas, entre ellas 830 civiles, han muerto en los últimos cuatro días, en la peor ola de violencia en años en el país, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
