Desde el 6 de marzo, cientos de civiles sirios han perdido la vida en manos de las fuerzas de seguridad del nuevo Gobierno interino de Ahmed al-Sharaa. La campaña militar busca acabar con milicianos partidarios del derrocado Bashar al-Assad, pero muchos de los asesinados son civiles miembros de la minoría religiosa alauita, a la que pertenece Al-Assad. Informa nuestro corresponsal en Estambul, Adrià Rocha.
