La compañía privada Firefly consiguió posar sobre la superficie lunar un módulo de aterrizaje, convirtiéndose en la primera misión privada en lograr un alunizaje vertical. El módulo ‘Blue Ghost’, que lleva instrumentos para recoger muestras de polvo lunar, envió fotografías de la superficie del satélite natural. La segunda fase de la misión incluirá exploraciones de terreno.
