Los militantes kurdos del proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) declararon un alto el fuego con Turquía, tras un llamado que hizo su líder el jueves 27 de febrero, Abdullah Ocalän, apodado ‘Apo’ y encarcelado desde hace 25 años, en el que pedía al grupo que se disolviera y pusiera fin a más de cuatro décadas de lucha armada.
