El primer ministro francés, François Bayrou, anunció el miércoles que París reexaminará el pacto migratorio de 1968, que históricamente ha facilitado la instalación de argelinos en Francia. Esta decisión se produce tras meses de campaña del ministro del Interior, Bruno Retailleau, que ha acusado a Argel de intentar “humillar” a los franceses.
