Tras las declaraciones del líder del PKK, Abdullah Öcalan, pidiendo el desarme y la desmovilización de la guerrilla, surgen nuevas incógnitas. El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, podría acercarse a los kurdos, lo que beneficiaría a ambas partes. De igual forma, el proceso de desarme podría marcar un punto de inflexión regional, especialmente en relación con Siria.
