La Casa Blanca anunció que ahora serán ellos quienes elijan a los periodistas que pueden seguir de cerca al presidente Donald Trump, poniendo fin a un siglo de tradición. Aunque la Administración asegura que es una forma de «modernización» y «devolver el poder al pueblo estadounidense», expertos en comunicaciones aseguran que se trata de una amenaza a la democracia y la libertad de prensa porque el mandatario «estaría eligiendo quién le cubre.
