Este jueves 27 de febrero, el líder encarcelado del prohibido Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), Abdullah Öcalan, hizo un llamado a los combatientes kurdos a dejar las armas y pidió a los miembros del grupo reunirse en el Parlamento para disolver el movimiento. Se trata de una petición inédita tras más de cuatro décadas de conflicto.
