Las tierras raras, un recurso mineral abundante en Ucrania y utilizado en la fabricación de vehículos eléctricos, celulares y misiles, podrían convertirse en un valioso activo de negociación en un eventual proceso de paz con Rusia. Uno de los principales interesados en el avance de estos diálogos es el presidente estadounidense Donald Trump, quien ve en este recurso una potencial ventaja competitiva frente a sus rivales comerciales.
