El papa Francisco sigue hospitalizado por una neumonía bilateral, aunque su equipo médico aseguró este viernes 21 de febrero que no está en peligro de muerte. Según la última actualización del Vaticano, el pontífice ha mostrado una leve mejoría, pudo levantarse de la cama y realizar algunas tareas. Mientras tanto, crecen las especulaciones sobre una posible renuncia.
