Han pasado 500 días desde el ataque de Hamás a Israel, en el que tomó cientos de rehenes y que desencadenó una mortífera ofensiva israelí en el enclave palestino, Líbano y Cisjordania ocupada. Mientras la incursión del grupo islamista desencadenó el miedo y un reclamo de venganza general en la población israelí, en Gaza han muerto más de 48.000 personas y más de 111.000 heridos y miles de desaparecidos, además de cientos de miles con inseguridad alimentaria y desplazados. Informan nuestros corresponsales en Jerusalén para Israel y los Territorios Palestinos, Janira Gómez Muñoz y Federico Cué Barberena.
