Casi cada tres días, el Ejército o colonos israelíes matan a un menor palestino en Cisjordania ocupada. La ONG que documenta la historia de cada víctima no solo acusa de unas cifras inéditas desde octubre de 2023, después de las masacres de Hamás, sino que atribuye el aumento a una «falta de rendición de cuentas» por parte de Israel. La mayoría de las jóvenes víctimas recibieron un disparo con munición real, otras sufrieron ataques aéreos o con dron.
