En Siria, los insurgentes avanzan hacia la ciudad de Hama, tras tomar Alepo en tres días. Mientras tanto, las fuerzas gubernamentales, apoyadas por la aviación rusa, mataron a siete personas en la urbe de Idlib, bastión de los grupos rebeldes. El presidente sirio Bashar al-Assad, volvió a asegurar que con la ayuda de sus aliados vencerá por la fuerza, mientras la ofensiva ha provocado miles de nuevos desplazados.
