La crisis del Kivu fue uno de los temas principales del debate de los líderes de la cumbre de la Unión Africana. El secretario general de la ONU, António Guterres, aseguró que es necesario detener el conflicto armado y evitar una escalada regional. Las acusaciones contra Ruanda sobre su posible apoyo a los paramilitares del M23 no se detienen, aunque las autoridades no han confirmado su respaldo a los rebeldes.
