En Bruselas, Bélgica, alrededor de 60.000 personas salieron a las calles para protestar contra las reformas de pensiones propuestas por el nuevo Gobierno. Las reformas, que aumentarían la edad de jubilación de profesionales como policías, profesores y bomberos, han provocado un descontento generalizado, particularmente entre las personas de bajos ingresos que se sienten desfavorecidas con el antiguo sistema.
