Tras la embestida de un auto en contra de una manifestación sindical en Múnich, las autoridades alemanas identificaron al perpetrador como un solicitante de asilo rechazado. La situación migratoria del atacante, aunado a la repetición de sucesos similares en los últimos meses dentro de suelo alemán, ha atizado el debate político en torno a la migración en vísperas de unas cruciales elecciones anticipadas.
