El programa de parole humanitario, que permitió a miles de personas de estos países residir legalmente en Estados Unidos, está llegando a su límite de dos años para muchos beneficiarios. A medida que este periodo vence, quienes no hayan encontrado una vía alternativa para regularizar su estatus corren el riesgo de quedar en situación migratoria irregular, lo que los hace vulnerables a la deportación tras las recientes medidas implementadas por Donald Trump.
