Irán dirigió dos misiles contra la isla de Diego García, que alberga una base militar conjunta de Reino Unido y Estados Unidos, ubicada en el océano Índico, a más de 4.000 km de territorio iraní. Ninguno dio en el blanco, pero el lanzamiento muestra una nueva faceta en la industria armamentista iraní y una capacidad de alcance que no se le conocía anteriormente.
