La era de los Kansas City Chiefs parece haber llegado a su fin, a juzgar por la intrascendencia en la que quedaron atascados los campeones defensores de la NFL. Fue un partido en el que los Eagles impusieron su férrea defensa y su capacidad de bloquear no solo los intentos rivales de avanzar, sino los lances en busca de la posteridad. Y es que, por segunda vez en la historia, han sido la piedra de tranca en la hazaña de los tres tazones en fila.
