Este lunes 16 de marzo, en el decimoséptimo día de la guerra iniciada por EE. UU. e Israel contra Irán, el Ejército israelí avanzó en el sur del Líbano, con el despliegue de tropas para, según asegura, atacar posiciones de Hezbolá. El Estado de mayoría judía intensifica así su ofensiva en el vecino país, al tiempo que advierte al menos tres semanas más de ataques contra la República Islámica. Entretanto, Donald Trump amenazó con un futuro “muy malo” para la OTAN si los aliados no ayudan a Washington a asegurar el paso por el estrecho de Ormuz, bloqueado por Teherán como retaliación. Sin embargo, Reino Unido, Alemania y Grecia descartan una intervención militar en el cruce marítimo.
