Gobiernos, empresas y ciudadanos diseñan sus propios planes para evitar que la volatilidad en los precios del petróleo termine por afectar el bolsillo más de la cuenta. Los países asiáticos son los más afectados, en principio, por el bloqueo del estrecho de Ormuz, por el que suele pasar diariamente una quinta parte del petróleo que consume el mundo.
