Desde que el grupo chiita Hezbolá inició ataques contra Israel hace más de una semana–en apoyo a Irán atacado por el Ejército de Benjamin Netanyahu y EE. UU.– Líbano se ha convertido en el país más golpeado por la escalada de la guerra después de la República Islámica. Más de 600 personas han muerto en los ataques israelíes, mientras alrededor de 700.000 han sido desplazadas, indican las autoridades libanesas. Las cifras apuntan a ascender, mientras Israel aumenta sus embestidas y operaciones por tierra.
