El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán está impactando las economías mundiales, especialmente en Asia y el mundo islámico. El bloqueo parcial del estratégico estrecho de Ormuz ha alterado el suministro de petróleo y gas, elevando los precios de los combustibles. En países como Egipto, Pakistán y Bangladesh, el alza energética ha provocado medidas de austeridad, racionamiento y largas filas en estaciones de servicio.
