En entrevista con France 24, Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), analiza el impacto de la campaña militar israelí y estadounidense en el programa nuclear iraní. Grossi señala que, hasta ahora, los daños en instalaciones nucleares clave han sido limitados y no se ha detectado un aumento en los niveles de radiación. A pesar del conflicto, advierte que las reservas de uranio enriquecido y la tecnología nuclear de Irán permanecen intactas.
