La Cumbre Mundial de Energía Nuclear comenzó este martes 10 de marzo en París con un enérgico llamado de Francia a explotar este sector para acelerar la «independencia» de Europa, en un contexto alcista por las guerras en Medio Oriente y Ucrania. La Comisión Europea anunció una inversión de 200 millones de euros para fortalecer la construcción de reactores, mientras que el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) celebró que la energía nuclear ya no sea vista como una «actividad delictiva».
