Desde Doral, Florida, el presidente Donald Trump aseguró el lunes que Cuba atraviesa «graves problemas» humanitarios. El mandatario insistió en que el secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene negociaciones con representantes de la administración de Miguel Díaz-Canel, una afirmación que el Gobierno de La Habana ha desmentido reiteradamente. Trump subrayó que, de avanzar los diálogos, podría producirse «una toma amistosa» de la isla… o no.
