Cada noche, una enorme mancha luminosa se extiende sobre el noreste de Venezuela, visible incluso desde el espacio. No se trata de una nueva ciudad ni de una infraestructura, sino de la quema masiva de gas natural liberado durante la extracción de petróleo. En lugar de aprovechar este recurso, se desperdicia en antorchas que arden sin control, provocando pérdidas millonarias para la economía venezolana y generando graves impactos ambientales y sanitarios. En esta emisión de Los Observadores, les contamos más sobre esta problemática y sus consecuencias.
