La reducción de los subsidios al combustible disparó los precios en Bolivia, eliminando las largas filas de las gasolineras y la escasez, pero las críticas ahora se dirigen a la calidad del carburante. Los conductores denuncian que los vehículos no prenden y la Confederación Sindical de Choferes aseguró que tiene presencia de sustancias que dañan los motores y aumentan la contaminación. Informa nuestro enviado especial Martín Bustamante.
