A siete días de haber iniciado la guerra junto a Israel contra Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes 6 de marzo que no tiene nada que negociar «salvo una rendición incondicional» de Teherán. Su advertencia llegó poco después de que su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, declarara que «algunos países» iniciaron «esfuerzos de mediación». Pese a las diferencias entre Irán y Venezuela, el líder republicano también sostuvo un día antes que él debe «participar personalmente» en la elección del próximo líder supremo de la República Islámica, como hizo con Delcy Rodríguez en la nación latinoamericana.
