Israel intensificó sus ataques en Líbano, golpeando el sur del país y otras zonas densamente pobladas, incluyendo algunas partes de Beirut. Familias enteras fueron desplazadas tras bombardeos contra infraestructuras en respuesta a misiles y drones lanzados por Hezbolá. La ONU advierte que las órdenes de evacuación masiva podrían agravar la catástrofe humanitaria en el país.
