El conflicto entre Pakistán y Afganistán continúa desplazando a miles de familias y sumando víctimas civiles, a la sombra de la escalada en Medio Oriente por el epicentro de la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán. La ONU reportó este viernes 6 de marzo que al menos 56 civiles han muerto por los enfrentamientos fronterizos entre los dos países asiáticos, mientras que 118.000 personas, principalmente afganos, han tenido que huir de sus hogares.
