El primer ministro británico, Keir Starmer, dejó claro en el Parlamento que el Reino Unido no participará en los bombardeos contra Irán realizados por EE. UU. e Israel. Londres solo permitirá el uso de sus bases militares en Medio Oriente para operaciones defensivas, no ofensivas. Desde Londres nuestra corresponsal Luisa Pulido nos amplía.
