Un dron de fabricación iraní impactó la pista de aterrizaje de la base aérea británica de Akrotiri, en Chipre, durante la madrugada del lunes 2 de marzo, causando daños mínimos, según las autoridades. El ataque tuvo lugar después de que Reino Unido, que se negó a participar en los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, aprobó una solicitud de Washington para utilizar sus bases en acciones defensivas.
