Hungría eleva su nivel de amenaza terrorista y renueva la presión sobre Ucrania para que restablezca los flujos de petróleo ruso, mientras los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán agitan los mercados energéticos mundiales, lo que supone un espaldarazo a la campaña de Orbán. Hungría eleva su nivel de amenaza terrorista y renueva la presión sobre Ucrania para que restablezca los flujos de petróleo ruso, mientras los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán agitan los mercados energéticos mundiales, lo que supone un espaldarazo a la campaña de Orbán. News | Euronews RSS
