El Senado de Argentina convirtió este viernes en ley la reforma penal juvenil del presidente Javier Milei, que reduce de 16 a 14 años la edad de imputabilidad para delitos graves como homicidio, abuso sexual y secuestro. La norma se aprobó con 44 votos a favor, 27 en contra y una abstención, tras casi siete horas de debate. La medida llega en un contexto de violencia juvenil que conmociona al país y cumple una promesa central de la agenda de seguridad de La Libertad Avanza.
