El Reino Unido endurece sus fronteras y se perfila como el sistema de asilo más restrictivo del mundo, con esperas que se estiman de hasta 30 años para otorgar la residencia permanente. Mientras el gobierno de Keir Starmer busca frenar la migración irregular, miles de latinoamericanos, sobre todo colombianos, quedan atrapados en un limbo legal, entre el trauma de la violencia en sus países de origen y un sistema británico colapsado. Desde Londres, exploramos la realidad de quienes lo han dejado todo para salvar su vida y ahora enfrentan un futuro de incertidumbre total.
