Pakistán afirmó que golpeó posiciones militares afganas, lo que ha provocado una nueva ola de desplazamientos. Islamabad aseguró que llevó a cabo ataques aéreos contra 22 objetivos militares afganos, declarando una «guerra abierta» con su vecino. La ONU instó a los dos países a actuar con moderación y proteger a la población civil.
