La compañía de Dario y Daniela Amodei ha defendido desde sus inicios un desarrollo seguro y con garantías de la inteligencia artificial. De hecho, es la única empresa que opera en el entorno clasificado del Gobierno estadounidense. No obstante, son justamente sus políticas estrictas las que tienen su participación en jaque, ya que la Casa Blanca pide que relajen sus restricciones.
