Cientos de Kenianos han sido reclutados y enviados al frente en Ucrania como carne de cañón por parte del Ejército ruso, según las denuncias. Muchos de ellos desconocían que serían enviados a la guerra, creyendo que se les ofrecía empleo legítimo en el extranjero. Tras conocerse informes de ciudadanos kenianos muertos en combate, el Gobierno de Nairobi condenó a las agencias de reclutamiento que atrajeron a africanos con falsas promesas. Mientras tanto, las familias de los afectados viven con angustia, sin forma de traer a sus seres queridos de regreso. Reportaje de Bastien Renouil para France 24.
