Cuatro tripulantes de una lancha procedente de Estados Unidos murieron a manos de efectivos de la Tropa Guardafrontera de Cuba, en un incidente que amenaza con tensar aún más la relaciones entre los dos países. El Ministerio del Interior de la isla asegura que los hombres no atendieron la voz de alto, mientras la Fiscalía General de Florida promete que “los comunistas rendirán cuentas” y el representante Carlos Giménez califica el hecho como una “masacre”.
