Ante crecientes dificultades económicas y la intensificación de las presiones de Estados Unidos, muchos jóvenes en Cuba contemplan emigrar en busca de mejores oportunidades. Tras la caída del apoyo petrolero de Venezuela, la crisis se ha profundizado, con apagones, escasez y deterioro de servicios básicos. Estudios demográficos independientes señalan que la emigración ha reducido notablemente la población, especialmente entre jóvenes, afectando el futuro demográfico de la isla.
