Cuatro años después del inicio de la invasión rusa, Ucrania conmemora este 24 de febrero una guerra que ha dejado decenas de miles de muertos y ha redefinido el equilibrio de seguridad en Europa. Mientras Kiev recibe el respaldo visible de líderes de la Unión Europea y nuevos compromisos de ayuda por parte de Reino Unido, Rusia enfrenta una caída en sus ingresos energéticos pese a mantener el flujo de exportaciones de petróleo. Los combates continúan sin una salida diplomática inmediata a la vista.
