El embajador de Estados Unidos en Francia, Charles Kushner, fue llamado a consultas por el Elíseo tras sus comentarios sobre la muerte de Quentin Deranque, un activista de ultraderecha que falleció tras una brutal golpiza en Lyon el 12 de febrero, presuntamente perpetrada por radicales de izquierda. El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, rechazó la «instrumentalización» de la muerte del joven de 23 años en plena campaña electoral.
