El norte de Nigeria sigue asolado por la violencia, que en los últimos tres días ha cobrado la vida de más de 80 personas en dos ataques de naturaleza diferente. Bandoleros atacaron una aldea del estado noroccidental de Zamfara y dejaron 50 víctimas, además de llevarse un número indeterminado de secuestrados, mientras que yihadistas actuaron en Kebbi, azotando varias aldeas, en las que ejecutaron a 34 de sus residentes.
