El 6 de febrero de 2023, en medio de la noche, los habitantes del sureste de Turquía fueron despertados por el terremoto. Con sus numerosas replicas, alcanzó 11 provincias turcas y partes del norte de Siria, y fue sentido hasta Egipto. En unos días, dejo a más de 50.000 muertos en Turquía y unos 6.000 en Siria. Además, hizo más de 105.000 heridos. Dos años después, cientos de miles de personas siguen desplazadas.
