En Suecia, continúan las investigaciones para esclarecer los hechos luego de un tiroteo masivo en la ciudad de Orebro, que dejó al menos 11 personas muertas, incluido el tirador. La Policía sueca y la jefa de la investigación han clasificado las escenas del ataque como «un infierno», mientras estudian la posibilidad de que el atacante estuviera relacionado con la escuela en donde ocurrió el hecho.
