El expresidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, enfrenta un juicio histórico por su fallido intento de imponer la ley marcial en diciembre de 2024, cuando envió tropas al Parlamento y buscó controlar el poder legislativo. Tras su destitución y arresto, un fiscal especial ha solicitado la pena de muerte, lo que podría convertirlo en el primer condenado a muerte en el país desde 1997.
