El Congreso nipón convalidó como primera ministra a Sanae Takaichi el miércoles 18 de febrero, 10 días después de arrasar en las elecciones generales. Con el respaldo de más de dos tercios de la Cámara Baja, la más importante del Legislativo, el nuevo gobierno tiene margen suficiente para aprobar sus proyectos de rearme, restricción migratoria y ajuste fiscal.
