El Parlamento peruano aprobó este 17 de febrero pasar a debate las siete mociones de vacancia introducidas contra el mandatario por presunto tráfico de influencias, y dejó al país a las puertas de una séptima destitución en la máxima magistratura en el curso de nueve años. Muchas de las fuerzas conservadoras que inicialmente apoyaban a Jerí se decantaron en su contra, mientras el presidente argumenta irregularidades en su proceso.
