Cuba enfrenta una grave crisis energética que obligó a reducir horas de clase en varias regiones, aunque algunos centros continúan operando a tiempo completo pese a las dificultades. Familias y docentes realizan esfuerzos extraordinarios para mantener la educación, incluso despertándose de madrugada ante los apagones. En medio de la emergencia, México envió ayuda humanitaria a La Habana con dos barcos que aportan alivio temporal.
